Tocando El Cielo: De la Guerra al Estrellato en el Ballet
Introducción a una historia de superación
El libro Tocando el Cielo, publicado por el sello editorial Nube de Tinta, es mucho más que una simple autobiografía; es un testimonio desgarrador y, a la vez, luminoso sobre la capacidad del espíritu humano para sobreponerse a las circunstancias más adversas. Escrito por la bailarina Michaela DePrince en colaboración con su madre adoptiva, Elaine DePrince, este relato nos transporta desde los horrores de una nación devastada por el conflicto hasta los escenarios más prestigiosos de la danza clásica a nivel internacional. A través de sus páginas, el lector descubre cómo el arte y el amor familiar pueden convertirse en las herramientas necesarias para transformar el dolor en belleza.
La obra destaca por su honestidad brutal al narrar los primeros años de vida de la autora, quien nació bajo el nombre de Mabinty Bangura. El contraste entre su infancia marcada por la orfandad y la violencia en Sierra Leona y su posterior ascenso al estrellato en el mundo del ballet crea una narrativa poderosa que atrapa desde el primer capítulo. Este libro no solo está dirigido a los amantes de la danza, sino a cualquier persona que busque una fuente de inspiración real sobre cómo perseguir un sueño a pesar de que el mundo parezca estar en contra.
Sinopsis de Tocando El Cielo
La historia comienza en una Sierra Leona sumida en una sangrienta guerra civil, donde conocemos a Mabinty Bangura, una niña con una curiosidad insaciable y una inteligencia brillante. Tras la trágica muerte de sus padres a manos de los rebeldes, Mabinty termina en un orfanato donde es apodada como «la niña del demonio» por las cuidadoras debido al vitíligo, una condición en su piel que le provoca manchas blancas. Despreciada y maltratada, su única esperanza reside en una vieja revista que el viento arrastra hasta las puertas del orfanato, en cuya portada aparece una hermosa bailarina de ballet en puntas.
Esa imagen se convierte en su amuleto y en la semilla de un deseo ferviente: convertirse algún día en esa mujer que parece flotar sobre el suelo, lejos del hambre y el miedo. La sinopsis nos adelanta el milagro de su adopción por parte de una pareja estadounidense, los DePrince, quienes no solo le brindan un hogar lleno de amor, sino que también deciden apoyar incondicionalmente su pasión por el baile. Es así como la pequeña Mabinty se convierte en Michaela, iniciando un viaje épico hacia la búsqueda de la felicidad y la realización personal en un entorno completamente nuevo.
Resumen de Tocando El Cielo
El desarrollo del libro detalla con precisión la transición de Michaela desde los campos de refugiados hasta la comodidad de una vida en Estados Unidos. Sin embargo, el camino hacia el éxito no es sencillo. A pesar de haber escapado de la guerra, Michaela debe enfrentarse a nuevos fantasmas, como el racismo sistémico en el ballet clásico, una disciplina históricamente dominada por cánones de belleza occidentales y pieles claras. Ella relata con valentía cómo le decían que «las niñas negras no podían ser bailarinas» porque sus cuerpos no eran adecuados o porque el público no las aceptaría, pero su determinación fue inquebrantable.
A lo largo del resumen, vemos su evolución técnica y emocional. Gracias al apoyo de su madre, Elaine DePrince, Michaela logra entrar en las mejores escuelas y participar en concursos de prestigio como el Youth America Grand Prix. La narrativa alcanza su clímax cuando Michaela logra formar parte de compañías profesionales de renombre, como el Dance Theatre of Harlem y el Dutch National Ballet. El libro concluye siendo un círculo perfecto donde la niña que alguna vez temió por su vida termina «tocando el cielo» con sus manos, demostrando que su destino no estaba escrito por sus cicatrices, sino por su talento.
El papel fundamental de la familia DePrince
Uno de los pilares más emotivos de esta obra es la relación entre Michaela y sus padres adoptivos. Los DePrince no solo adoptaron a Michaela, sino también a su mejor amiga del orfanato, lo que demuestra un compromiso humano extraordinario. La paciencia de Elaine para ayudar a Michaela a superar sus traumas postraumáticos —como el miedo a los ruidos fuertes que le recordaban a las bombas o el terror a la escasez de comida— es fundamental para entender el éxito de la joven. El libro resalta cómo una red de apoyo sólida es capaz de sanar las heridas invisibles de la guerra.
Además, el texto profundiza en cómo la familia enfrentó sus propias tragedias, incluyendo la pérdida de otros hijos por enfermedades, lo que creó un vínculo de empatía profundo entre padres e hija. Esta sección del libro nos enseña que la familia no siempre es de sangre, sino que se construye a través del sacrificio, la comprensión y el deseo mutuo de ver al otro brillar. La figura de Elaine aparece como la guía que proporciona las herramientas necesarias para que Michaela pueda enfrentarse a un mundo competitivo con la cabeza siempre alta.
Superando prejuicios: El vitíligo y el racismo
Un tema recurrente y crucial en Tocando el Cielo es la lucha contra la discriminación estética y racial. Desde su infancia, Michaela fue señalada por sus manchas de vitíligo, lo que le generó una profunda inseguridad sobre su apariencia. Al entrar en el conservador mundo del ballet, esta inseguridad se vio agravada por la falta de referentes de color en los escenarios. Ella describe momentos dolorosos en los que tuvo que teñir sus mallas y zapatillas para que coincidieran con su tono de piel, una práctica que hoy en día es más común pero que en su momento era un símbolo de su aislamiento.
No obstante, Michaela decidió convertir su singularidad en su mayor fortaleza. A través de su historia, aprendemos que la resiliencia consiste en transformar los insultos en combustible para el esfuerzo. Ella no solo luchó por ser una bailarina, sino por ser una de las mejores, para que nadie pudiera cuestionar su presencia en el escenario. Su éxito ha abierto puertas para miles de niñas en todo el mundo que, al igual que la pequeña Mabinty, sueñan con bailar pero no se ven reflejadas en los medios de comunicación tradicionales.
Opinión Crítica de Tocando El Cielo
Desde un punto de vista literario y humano, Tocando el Cielo es una lectura obligatoria y profundamente conmovedora. La voz de Michaela es auténtica, directa y llena de una madurez que solo alguien que ha mirado a la muerte a los ojos puede poseer. Lo que hace que este libro destaque entre otras biografías de celebridades es su capacidad para equilibrar la crudeza de la guerra civil con la delicadeza del arte. Es una obra que no teme mostrar las sombras del ser humano, pero que siempre termina enfocándose en la luz que emana de la perseverancia y el perdón.
Recomiendo este libro especialmente a jóvenes que se sienten fuera de lugar o que enfrentan obstáculos que parecen insuperables. La edición de Nube de Tinta cuida mucho la sensibilidad del relato, haciendo que sea accesible para adolescentes y adultos por igual. Al terminar la última página, queda una sensación de esperanza renovada y una profunda admiración por esta mujer que, contra todo pronóstico, logró convertir su vida en una obra de arte. Es un recordatorio de que, aunque no podamos elegir dónde nacemos, sí podemos luchar por decidir hacia dónde nos dirigimos.
¿Conocías ya la historia de Michaela DePrince o te gustaría saber más sobre cómo su legado sigue influyendo en el ballet actual?