Las Fieras: El Brutal Retrato de la Guerra Sucia de Clara Usón
En su más reciente obra, titulada Las Fieras, la aclamada escritora Clara Usón nos sumerge en uno de los periodos más oscuros y convulsos de la historia contemporánea de España: los años de plomo en Euskadi. Publicada por la editorial Seix Barral, esta novela no solo es un ejercicio de memoria histórica, sino también una profunda exploración psicológica sobre cómo la violencia política permea la cotidianidad y transforma la identidad de quienes la rodean. A través de una narrativa envolvente, Usón desentierra las raíces de la crueldad y la frivolidad del mal, un tema que ya había explorado con maestría en obras anteriores.
El libro se estructura en torno a las vidas de dos mujeres que, aunque provienen de mundos aparentemente opuestos, terminan unidas por un asesinato sin resolver en el contexto de la guerra sucia entre la banda terrorista ETA y los grupos parapoliciales de los GAL. Con un estilo que equilibra con rigor los hechos reales y la ficción literaria, Las Fieras se presenta como un fresco generacional que retrata el horror desde múltiples ángulos, ofreciendo al lector una visión panorámica de una sociedad fracturada por el odio y la impunidad.
Sinopsis de Las Fieras
La trama de Las Fieras entrelaza dos biografías marcadas por el conflicto vasco. Por un lado, conocemos la historia de Idoia López Riaño, tristemente célebre bajo el alias de la Tigresa. Idoia fue una de las militantes más sanguinarias de ETA, responsable de numerosos atentados que segaron decenas de vidas. Sin embargo, más allá de sus crímenes, la novela se detiene en su construcción mediática: una mujer de gran belleza que desafiaba los estereotipos de la época, cuya frialdad y narcisismo la convirtieron en un icono macabro de la violencia terrorista. Su trayectoria es un descenso a los infiernos de la radicalización y la falta de remordimiento.
De forma paralela, la novela nos presenta a Miren, una adolescente que intenta navegar su juventud en una Euskadi asfixiante. Miren no busca la revolución ni la lucha armada, sino simplemente «parecer normal» en el seno de una familia disfuncional. Su padre es un policía de la vieja escuela, un hombre autoritario y temido que está profundamente involucrado en la «chapuza miserable» de los GAL. A través de los ojos de Miren, el lector experimenta el miedo doméstico y la vergüenza silenciosa de vivir bajo el mismo techo que un verdugo, creando un contraste desgarrador con la figura pública y desafiante de la Tigresa.
Resumen de Las Fieras
El corazón de Las Fieras late con la fuerza de una investigación minuciosa. Clara Usón no se limita a contar una historia de ficción, sino que documenta con rigor histórico el funcionamiento de los comandos de ETA y las cloacas del Estado. La narrativa avanza mostrando cómo la vida de Idoia López Riaño se convierte en una espiral de atentados, huidas y una búsqueda constante de protagonismo, mientras que la joven Miren se ve atrapada en una red de secretos familiares. La conexión entre ambas se cristaliza en un crimen ocurrido durante la guerra sucia, un asesinato que permanece en el limbo de la justicia y que sirve como eje vertebrador de la novela.
A medida que la obra progresa, se hace evidente que el título, Las Fieras, no solo se refiere a los perpetradores directos de los asesinatos, sino a la naturaleza salvaje que habita en un entorno donde la moral se ha diluido. Usón analiza cómo la ideología puede convertirse en una excusa para la psicopatía o cómo el deber policial puede derivar en el terrorismo de Estado. El final de la novela deja un sabor agridulce, recordándonos que, aunque las balas dejen de sonar, las cicatrices y los interrogantes sobre la violencia persisten en el tejido social y personal de quienes sobrevivieron a aquellos años de infamia.
La Construcción de la Tigresa: Belleza y Terror
Uno de los puntos más fascinantes del libro es cómo la autora aborda la figura de Idoia López Riaño. Lejos de la caricatura, Usón nos muestra a una la Tigresa compleja, cuya vanidad y desapego emocional resultan tan aterradores como sus propios actos. La atención que los medios de comunicación le brindaron en su momento, centrada a menudo en su aspecto físico, es analizada aquí como parte de esa frivolidad del mal donde el espectáculo canibaliza la tragedia. Es un estudio sobre el poder de la imagen y cómo una terrorista pudo convertirse en un objeto de fascinación morbosa para la opinión pública.
A través de capítulos dedicados a sus movimientos dentro de ETA, se percibe una mujer que encuentra en el caos y la muerte una forma de autoafirmación. La autora utiliza este personaje para reflexionar sobre el fanatismo y la deshumanización de las víctimas. Al contrastar esta frialdad con la vulnerabilidad de las personas reales afectadas por sus bombas, Las Fieras logra un impacto emocional profundo, obligando al lector a cuestionar los límites de la maldad humana y el vacío existencial que a menudo la sustenta.
Miren y la Infancia en el Conflicto
Si Idoia representa la cara activa de la violencia, Miren encarna el daño colateral y la herencia del trauma. Su personaje es vital para entender que la guerra sucia no solo ocurría en las calles o en los cuarteles, sino también en el comedor de casa. La relación con su padre, un hombre que encarna lo peor de los aparatos de represión estatal, está llena de matices de terror y alienación. Miren es el reflejo de una generación que creció en un ambiente de sospecha, donde el silencio era la única forma de supervivencia y donde la identidad vasca estaba en constante conflicto con la realidad política.
El esfuerzo de Miren por encajar y ser «normal» es, en realidad, una lucha por no ser devorada por el entorno. Su historia añade una capa de humanidad y realismo cotidiano que equilibra la trama de espionaje y terrorismo. Clara Usón logra que el lector empatice con esta joven que busca su lugar en el mundo mientras descubre que su propia seguridad depende de un hombre que participa en la guerra sucia de los GAL. Es en esta esfera privada donde la novela alcanza sus cuotas más altas de tensión dramática.
Opinión Crítica de Las Fieras
Desde mi punto de vista, Las Fieras es una obra indispensable para entender la España contemporánea. Clara Usón, quien ya demostró su talento para diseccionar conflictos históricos en La hija del Este, vuelve a triunfar con una prosa que es a la vez elegante y cruda. Lo que más destaca es su capacidad para evitar el maniqueísmo; no hay héroes en esta historia, solo seres humanos rotos por una maquinaria de odio. La documentación es impecable, y el uso de los hechos reales se integra tan bien en la ficción que a veces resulta difícil distinguir dónde termina la historia y dónde empieza la literatura.
Recomiendo encarecidamente esta novela a cualquier lector que busque algo más que entretenimiento. Es un libro que incomoda, que hace reflexionar sobre la responsabilidad individual y colectiva, y que no teme señalar las «páginas más abominables» de nuestro pasado reciente. Las Fieras se queda contigo mucho después de haber cerrado la última página, planteando preguntas necesarias sobre el perdón, la memoria y la persistencia de la violencia. Es, sin duda, uno de los lanzamientos más potentes de Seix Barral en los últimos años.
¿Qué opinas sobre el papel que juega la literatura a la hora de rescatar crímenes olvidados o sin resolver? ¿Crees que novelas como la de Clara Usón ayudan a cerrar heridas o, por el contrario, reabren debates que aún no estamos listos para afrontar?